Cada día aumentan los ataques a periodistas y medios de comunicación en Cuba


La libertad de prensa y expresión es cada vez más compleja. Aun cuando estar informado es un derecho fundamental del ser humano, la censura y el control sobre los medios por parte del partido comunista es alarmante. Cada año, las cifras de agresiones a periodistas y medios aumentan considerablemente. Al menos 10 periodistas fueron agredidos por el Estado, según reportes del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, radicado en Madrid. Esto sin mencionar las limitantes constantes con el acceso a internet. En Cuba, tener acceso a la información es paga.

La Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP), manifiesta en su portal electrónico, que en Cuba no existe la libertad de prensa ni opinión.

"El Partido Comunista es propietario de todos los medios de comunicación; esto a pesar que la Constitución asegura que la prensa en ningún caso podrá ser privada. El Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista es quien regula toda la actividad de la prensa, de ahí resulta la imposibilidad del derecho público de opinión", aseguran.

APLP es una organización no gubernamental que en 2016 solicitó su inscripción en el Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia, pero no ha habido respuestas.

"El mapa de la libertad de prensa en el mundo se oscurece. El índice de referencia calculado por RSF nunca había sido tan elevado, lo que significa que la libertad de prensa nunca se había encontrado tan amenazada", dice Reporteros sin Fronteras.

Y es que el comunismo ha evitado desde siempre censurar cualquier tipo de comentarios que vaya en contra de sus ideales.

De acuerdo a reportes de Freedom House, en 2016 ocurrieron situaciones lamentables con periodistas y medios de comunicación.


  • Varios periodistas cubanos y extranjeros fueron detenidos o arrestados en el momento de la histórica visita del presidente Barack Obama a Cuba en marzo.
  • En junio, jóvenes periodistas estatales de Santa Clara distribuyeron una carta de protesta por la censura, los bajos salarios y la persecución política, iniciada después de que el sindicato de periodistas de Cuba (UPEC) les dijo que dejaran de colaborar con la revista independiente en línea OnCuba .
  • En octubre, un reportero de la agencia de noticias independiente Hablemos Press fue detenido antes de su vuelo a Trinidad y Tobago, lo que le impidió participar en un taller de periodismo allí.
  • Los puntos de venta independientes, que son técnicamente ilegales pero tolerados si no cruzan ciertas líneas rojas, continuaron abriéndose y expandiéndose.

A su juicio, en Cuba existe el mayor ambiente represivo contra medios en las Américas. En la isla, las empresas de comunicación son propiedad del Estado, que los usa con fines propagandísticos, siempre negando la participación de la oposición.

" Los periodistas no empleados por los medios estatales operan en un limbo legal: son técnicamente ilegales, pero son tolerados a menos que crucen líneas mal definidas. Los periodistas, tanto en el estado como en los medios independientes, corren el riesgo de acoso, intimidación y detención en relación con cualquier cobertura percibida como crítica de las autoridades o del sistema político de Cuba. Decenas de periodistas fueron detenidos en 2016, y el clima ya restrictivo se intensificó en torno a la histórica visita de Obama a Cuba en marzo", aseguran.

Ver: Informe completo de Freedom House presentado en 2017 sobre Cuba


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